KIKO POE

Viendo en acción a Kiko Poe me viene a la mente el poder de la palabra y el ritmo de un pastor evangélico en pleno éxtasis ante sus fieles. Alejado del mundo urbano, busca refugio en una pequeña aldea del occidente asturiano para evitar ruidos e interferencias en sus letras puras y cargadas de reflexión.  Su puesta en escena invita a ser feliz y hacer felices a los demás, desprendiéndose de los males y prejuicios mundanos.

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